Aguacates, cerveza y automóviles, claves en la relación México-EE.UU. ante la nueva guerra comercial
Ciudad de México, 5 de marzo de 2025.- La entrada en vigor este martes de los aranceles del 25% a productos mexicanos, impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha desencadenado una nueva guerra comercial entre ambos países, poniendo en jaque la sólida relación económica bilateral. A pesar de los esfuerzos de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y su gabinete por evitar la medida, el impacto sobre sectores clave de la economía mexicana se hace cada vez más evidente.
La relación comercial entre México y Estados Unidos, que supera los 800.000 millones de dólares anuales, es uno de los pilares fundamentales de las economías de ambos países. En 2024, México registró un superávit comercial con EE.UU. de aproximadamente 160.000 millones de dólares, siendo este mercado destino de casi el 80% de las exportaciones mexicanas. Las exportaciones mexicanas a EE.UU. alcanzaron los 490.000 millones de dólares, representando cerca del 30 % del Producto Interno Bruto (PIB) de México, según el Instituto Mexicano de Competitividad (IMCO).
Sectores más afectados: Agroindustria y automotriz
México es un proveedor clave para el mercado estadounidense, especialmente en sectores como la agroindustria y la automotriz. En el ámbito agrícola, el impacto será directo, ya que el país es responsable de aproximadamente el 50 % de los tomates y el 80 % de los aguacates consumidos en EE.UU. Además, el 70 % de las hortalizas y el 50 % de las frutas que se venden en el mercado estadounidense provienen de México.
La cerveza mexicana también ocupa un lugar destacado en la relación comercial, siendo la más vendida en EE.UU., mientras que el tequila mantiene una alta demanda en estados como Texas, California y Arizona.
El sector automotriz, crucial para la economía de ambos países, enfrenta también desafíos significativos. México aporta el 43 % del total de autopartes que EE.UU. importa y en 2023 exportó más de 3 millones de vehículos a ese mercado. Sin embargo, las cadenas de producción están profundamente integradas, con autopartes cruzando la frontera en varias ocasiones antes de ensamblarse en vehículos terminados. Empresas como General Motors y Ford, con plantas en México, podrían ver interrumpida su producción debido a la imposición de estos aranceles.
El papel del T-MEC y las perspectivas económicas
El Tratado entre México, EE.UU. y Canadá (T-MEC), renegociado en 2020 durante el primer mandato de Trump, podría jugar un papel crucial en la disputa. México tiene la opción de recurrir a los mecanismos de solución de controversias establecidos en el tratado para impugnar las medidas arancelarias, argumentando que violan los compromisos comerciales acordados.
Con tensiones comerciales en aumento, las proyecciones económicas sugieren que México podría enfrentar una recesión como resultado de estos aranceles. Organismos internacionales y calificadoras han alertado sobre las consecuencias que podría tener para la economía mexicana, incluyendo el riesgo de una degradación en su calificación crediticia. Además, las represalias por parte del gobierno mexicano podrían agravar aún más la situación.
Esfuerzos fallidos de México para frenar los aranceles
A pesar de los esfuerzos del gobierno mexicano para detener la medida, como el despliegue de más de 10.000 guardias nacionales en la frontera y la deportación de importantes líderes del crimen organizado, incluyendo a Rafael Caro Quintero, los aranceles fueron finalmente implementados. México también ha intensificado las acciones contra el tráfico de drogas y las importaciones de productos provenientes de China, buscando imponer cuotas compensatorias y realizar investigaciones por prácticas de competencia desleal.
Este nuevo capítulo en la guerra comercial entre México y EE.UU. plantea incertidumbres para el futuro económico de ambos países, especialmente en un contexto en el que la interdependencia comercial es más evidente que nunca.




