Morelia, Michoacán, 20 de octubre de 2025.– El presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, se pronunció este lunes ante el asesinato de Bernardo Bravo Manríquez, líder limonero de la región de Tierra Caliente, ocurrido en el municipio de Apatzingán. “No puede la violencia seguir dominando a nuestro país”, escribió en su cuenta oficial de Facebook, en un mensaje de condena y duelo.
Martínez expresó su pesar por el crimen, recordó haber dialogado recientemente con Bravo en Apatzingán y destacó su compromiso con el sector agrícola y con la seguridad de la región.
“Me duele profundamente la noticia del fallecimiento de Bernardo Bravo. Hace apenas unos meses tuve la oportunidad de conversar con él […] compartimos una preocupación que nos une como mexicanos: la inseguridad que lastima a tantas familias en nuestro país.”
El edil lamentó que esa misma violencia haya arrebatado la vida de “alguien comprometido y de gran calidad humana”. También ofreció sus condolencias a la familia del dirigente citrícola.
“Mis pensamientos y oraciones están con su familia, amigos y seres queridos. Que encuentren consuelo y fortaleza en este momento tan doloroso.”
Un crimen que conmociona a Michoacán
Bernardo Bravo Manríquez, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, fue hallado sin vida este lunes por la mañana a bordo de su vehículo, con una herida de arma de fuego en la cabeza. La Fiscalía General del Estado de Michoacán confirmó que se abrió una carpeta de investigación por homicidio doloso y que ya se realizan peritajes y diligencias para esclarecer el crimen.
El dirigente limonero había expresado públicamente su preocupación por la inseguridad y las extorsiones que enfrentan los productores del sector en Tierra Caliente, una de las regiones agrícolas más productivas pero también más violentas del país.
Llamado a frenar la violencia
El posicionamiento del alcalde de Morelia se suma al de otras figuras políticas y sociales que han condenado el homicidio y exigido acciones inmediatas. Entre ellos, el Consejo Económico y Social de Michoacán (CESMICH) advirtió que se trata de un atentado contra la sociedad civil organizada y pidió justicia.
Martínez Alcázar concluyó su mensaje con un llamado a la unidad nacional ante la ola de violencia que afecta tanto al campo como a las ciudades. Su declaración, breve pero firme, resume el sentimiento que ha provocado el crimen: “La violencia no puede seguir dominando a nuestro país.”
