Ciudad de México, 12 de febrero de 2025.- En el marco de la Comisión Especial de Seguimiento e Impulso al Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, senadores coincidieron en señalar que este proyecto es una iniciativa clave para el desarrollo económico, industrial y social de México, particularmente para la región del Sur Sureste, históricamente rezagada por administraciones pasadas.
El senador Antonino Morales Toledo, presidente de la Comisión, destacó que el Corredor Interoceánico tiene un impacto fundamental no solo en Oaxaca, sino en todo el país, ya que promueve un desarrollo integral para las comunidades del sur, a través de políticas sostenibles y equitativas. Morales Toledo subrayó que, como parte del plan de trabajo aprobado por unanimidad, la Comisión velará por que las acciones en torno a este corredor beneficien directamente a las comunidades locales, garantizando la eficacia de las inversiones y la infraestructura proyectada.
El senador Luis Alfonso Silva Romo, del PVEM, agregó que el Corredor Interoceánico representa una oportunidad de desarrollo no solo para México, sino para Norteamérica, por su potencial en la generación de energía eólica y su ubicación estratégica que lo convierte en un punto clave para el comercio global. Silva Romo enfatizó la importancia del capital humano de la región, que ha sido un factor determinante para el éxito del proyecto.
Por su parte, el senador José Manuel Cruz Castellanos, de Morena, subrayó que la creación del Corredor está consolidando a Oaxaca y la región Sur Sureste como centros de atención global, lo que atraerá inversiones y mejorará las condiciones de vida de los habitantes de los estados involucrados, como Chiapas.
Finalmente, la senadora Yeidckol Polevnsky Gurwitz, del PT, recordó que el sector empresarial había demandado hace tiempo una infraestructura de este tipo. Señaló que el Corredor Interoceánico, más allá de su relevancia nacional, tiene el potencial de impactar el comercio internacional, especialmente ante las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y Panamá, lo que podría redirigir rutas comerciales a través de este importante enlace interoceánico.
Con la implementación de este proyecto, se espera un impacto positivo en el desarrollo regional, el bienestar social, la innovación industrial y la promoción de nuevas inversiones comerciales, generando empleo y mejorando la calidad de vida de miles de mexicanos.
