Washington, 16 de diciembre de 2025. El presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, firmó ayer una orden ejecutiva sin precedentes en la que declara al fentanilo ilícito y sus precursores químicos como Armas de Destrucción Masiva (ADM), debido a su alta letalidad y al uso que organizaciones criminales y terroristas hacen de esta sustancia.
Según el documento oficial emitido por La Casa Blanca, dos miligramos de fentanilo —una cantidad casi imperceptible— son suficientes para causar la muerte. La medida busca contener la crisis de sobredosis que ha cobrado cientos de miles de vidas en el país y frenar su uso como instrumento del crimen transnacional.
Una amenaza que trasciende al narcotráfico
“La fabricación y distribución de fentanilo amenaza nuestra seguridad nacional y fomenta la anarquía en nuestro hemisferio y nuestras fronteras”, indica el decreto. También advierte que los cárteles responsables de su tráfico actúan como actores armados, enfrentándose por el control territorial mediante violencia letal y que el uso del fentanilo como arma en atentados terroristas es una posibilidad real.
El mandatario sostuvo que su deber fundamental es la defensa del país. Por ello, instruyó a todas las agencias federales a tomar medidas inmediatas para neutralizar la amenaza.
Medidas ordenadas por la Casa Blanca
Entre las acciones dispuestas destacan:
El Departamento de Justicia deberá iniciar de inmediato investigaciones y procesos penales por tráfico de fentanilo, con posibilidad de aumentar y modificar sentencias.
Los Departamentos de Estado y Tesoro tomarán medidas contra activos financieros y empresas vinculadas con el tráfico de esta sustancia.
El Departamento de Defensa, en conjunto con Seguridad Nacional, actualizará directrices sobre respuesta militar ante amenazas químicas, incluyendo escenarios relacionados con fentanilo.
Además, se fortalecerá la inteligencia estratégica y operativa contra redes de contrabando vinculadas con armas de destrucción masiva.
Fentanilo: una nueva categoría de amenaza
El decreto también establece definiciones clave: el “fentanilo ilícito” es aquel fabricado o distribuido en violación a la Ley de Sustancias Controladas (21 USC 841, 846), y sus precursores químicos incluyen compuestos como la piperidona, usados para su síntesis clandestina.
La clasificación del fentanilo como ADM amplía el rango de acciones legales, diplomáticas y militares disponibles para Estados Unidos, marcando un giro drástico en la política antidrogas del país.
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