Whashington, D.C., 3 de mayo de 2025.- A partir del 2 de mayo, Estados Unidos eliminó oficialmente la exención arancelaria conocida como “de minimis”, una política que permitía la importación de productos valorados en menos de 800 dólares estadounidenses sin el pago de impuestos. La medida, que impactará directamente en los precios al consumidor y en la logística comercial internacional, así fue anunciada por el especialista José Castañón Sandoval, Director General de Sertec Comercio Exterior y Aduanas.
Impulsada por la administración del expresidente Donald Trump como parte de una estrategia proteccionista, la eliminación de esta exención busca frenar el ingreso de operaciones de bajo valor que, según el gobierno estadounidense, eludían controles fiscales y afectaban la industria nacional.
“Con esta decisión, las importaciones previamente exentas enfrentarán aranceles que podrían alcanzar hasta el 145%, lo que no solo encarecerá los productos para los consumidores, sino que también generará retrasos en los tiempos de entrega debido al aumento de la carga administrativa en aduanas”, explicó Castañón Sandoval.
Empresas internacionales como Shein y Temu ya han comenzado a aplicar incrementos en sus precios y cargos adicionales para hacer frente a los nuevos costos operativos derivados de esta modificación en la política comercial. Además, la eliminación del “de minimis” ha impactado severamente a pequeñas y medianas empresas que dependían de esta exención para mantener márgenes competitivos en el mercado estadounidense. Algunas de ellas han tenido que reestructurar sus cadenas de suministro, reducir operaciones o incluso abandonar temporalmente este mercado.
La medida se inscribe en una política más amplia de aranceles y restricciones impulsada desde la administración Trump, cuyo objetivo ha sido fomentar la producción nacional, proteger a los fabricantes estadounidenses y reducir el déficit comercial del país.
Desde Sertec Comercio Exterior y Aduanas se recomienda a las empresas exportadoras revisar sus estrategias de ingreso al mercado estadounidense y considerar alternativas logísticas y fiscales para mitigar los efectos de esta nueva política.
