Ciudad. de México, 21 de noviembre de 2025.– En un esfuerzo por revertir la histórica exclusión agraria que enfrentan las mujeres rurales, el Gobierno de México avanza en el cumplimiento del compromiso de entregar títulos de propiedad a 150 mil mujeres del campo, como parte de su agenda del Segundo Piso de la Cuarta Transformación.
Actualmente, el 70% de las mujeres del medio rural no cuentan con documentación que acredite legalmente la posesión de sus tierras. Esta situación representa un obstáculo clave para alcanzar su autonomía económica, frenar la desigualdad de género y consolidar la soberanía alimentaria en México.
Coordinación institucional para garantizar derechos agrarios
La Secretaría de las Mujeres, junto con la SEDATU, SADER, Registro Agrario Nacional (RAN), la Procuraduría Agraria (PA) y CONAFOR, lideran una estrategia nacional para asegurar el derecho de las mujeres a la tierra. El plan incluye la implementación de una hoja de ruta diseñada durante nueve meses de trabajo interinstitucional.
Como parte de estas acciones, se llevaron a cabo las “Jornadas Comunitarias por la Igualdad — Caravanas para las Mujeres en la Propiedad Social”, que en su primera etapa entregaron títulos y certificados parcelarios a 107 mujeres oaxaqueñas, estableciendo un precedente para las etapas siguientes.
Convenio marco por la igualdad agraria
Otra acción destacada es la firma del Convenio Marco de Colaboración para Garantizar a las Mujeres del Campo su Derecho al Acceso a la Tierra, los Territorios y el Reconocimiento de su Calidad Agraria. Este acuerdo busca garantizar el acceso efectivo a la tierra y el pleno ejercicio de los derechos agrarios de las mujeres, fortaleciendo su liderazgo comunitario y su papel estratégico en el desarrollo rural.
Según el comunicado, estas medidas reflejan un cambio estructural en la política pública mexicana, al incorporar de forma transversal la perspectiva de género en el ámbito agrario, respaldada con presupuesto y voluntad política.
“Porque la posesión de la tierra para las mujeres es un requisito irrenunciable para alcanzar la igualdad sustantiva”, subraya el boletín.
