Morelia, Michoacán, 4 de febrero de 2026.— La Fiscalía General del Estado de Michoacán, en coordinación con el Gobierno del Estado de Michoacán y fuerzas estatales y federales, destruyó 803 máquinas tragamonedas aseguradas en distintos municipios como parte de una estrategia para debilitar economías ilícitas vinculadas a delitos de alto impacto.
La acción se realizó con la participación de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado —a través de su Subsecretaría de Investigación Especializada— y la Guardia Nacional. El objetivo, señalaron las autoridades, es cerrar rutas de financiamiento que impactan la seguridad, la legalidad y el tejido social.
Operativos en ocho municipios
Las máquinas fueron aseguradas en Morelia, Uruapan, Apatzingán, Zitácuaro, Lázaro Cárdenas, Zamora, Maravatío y Tacámbaro, derivado de operativos interinstitucionales y labores de investigación enfocadas en extorsión y otras conductas asociadas a economías ilegales.
Durante el evento, el fiscal general, Carlos Torres Piña, afirmó que la destrucción “no es un hecho aislado”, sino parte de un trabajo permanente entre instituciones para frenar actividades ilícitas que afectan la tranquilidad de las comunidades.
En el mismo sentido, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla subrayó que estas máquinas “no son simples dispositivos”, sino mecanismos que financian a la delincuencia y generan violencia.
Enfoque financiero del combate al delito
Las autoridades destacaron que atacar la base económica de las actividades ilícitas es clave para reducir su impacto territorial y social. La estrategia contempla aseguramientos, investigaciones coordinadas y la inutilización definitiva de bienes usados para financiar delitos.
La FGE informó que continuarán los operativos de aseguramiento y las investigaciones para identificar redes de operación y responsabilidades penales, además del seguimiento a denuncias ciudadanas relacionadas con este tipo de dispositivos.
