Tokio, Japón – Los gigantes automotrices japoneses Honda Motor y Nissan Motor han anunciado planes para fusionarse y formar el tercer mayor fabricante de automóviles a nivel mundial, con un enfoque en fortalecer sus operaciones en medio de los rápidos cambios hacia la electrificación de la industria automotriz. Ambas compañías firmaron un memorando de entendimiento el pasado lunes, y el miembro más pequeño de la alianza de Nissan, Mitsubishi Motors, también se unirá a las conversaciones para integrar sus negocios.
El presidente de Honda, Toshihiro Mibe, destacó que la nueva administración será liderada inicialmente por Honda, pero ambas empresas mantendrán sus principios y marcas. La fusión, que buscará concretarse formalmente para junio de 2026, permitirá a Honda y Nissan unificar sus operaciones bajo una sociedad holding conjunta.
Las negociaciones formales aún están en las etapas iniciales y, aunque se prevé un acuerdo, Mibe señaló que aún existen puntos que deben estudiarse y discutirse, por lo que no se puede garantizar la implementación total del acuerdo.
Con esta fusión, Honda y Nissan, junto con Mitsubishi, formarían un gigante automotriz con un valor de más de 50.000 millones de dólares, lo que les permitiría competir de manera más eficiente con los líderes del sector, como Toyota y Volkswagen. Toyota, que fabricó 11,5 millones de vehículos en 2023, seguiría siendo el principal fabricante japonés, pero la nueva alianza de Honda, Nissan y Mitsubishi produciría alrededor de 8 millones de vehículos.
La posible fusión se produce en un momento crucial para la industria automotriz, que enfrenta un cambio paradigmático hacia los vehículos eléctricos y la reducción de la dependencia de los combustibles fósiles. En este contexto, Honda y Nissan ya habían comenzado a compartir componentes y a investigar conjuntamente en áreas como baterías para vehículos eléctricos y software para conducción autónoma, lo que refuerza su objetivo de adaptarse a la transición hacia la electrificación.
Esta posible fusión también responde a la necesidad de reducir costos y recuperar terreno frente a competidores globales. Nissan ha enfrentado dificultades financieras tras el escándalo de su expresidente Carlos Ghosn y, en un esfuerzo por mejorar su situación, ha implementado recortes en su fuerza laboral y ha reestructurado su gestión.
A pesar de las dificultades, tanto Makoto Uchida, CEO de Nissan, como Mibe, expresaron su confianza en que esta integración ofrecerá un valor significativo a una base de clientes más amplia y permitirá a la alianza competir con mayor fuerza en el mercado global.
La noticia de la posible fusión ha tenido un impacto inmediato en las acciones de ambas compañías, con un aumento en los precios de las acciones de Nissan y Honda tras el anuncio. La industria automotriz global está observando de cerca este movimiento, que podría marcar el inicio de una nueva era de consolidación en el sector.
El gobierno japonés también ha comentado sobre la necesidad de que las empresas automotrices japonesas sigan siendo competitivas en un entorno global en constante cambio, especialmente con el creciente enfoque en las baterías de almacenamiento y el software para vehículos eléctricos.
