Morelia, Michoacán, 26 de marzo de 2025.- Con la presencia de representantes del sector mezcalero, el diputado Hugo Rangel, acompañado de los coordinadores parlamentarios de diferentes fuerzas políticas: J. Reyes Galindo (PT), Sandra Arreola (PVEM), Guillermo Valencia (PRI), Fabiola Alanís (MORENA), y la diputada Sandra Garibay, presentó hoy ante el Congreso del Estado de Michoacán una iniciativa de reforma a la Ley del Mezcal.

Fortalecimiento de la Cadena Productiva del Mezcal

Esta propuesta legislativa tiene como objetivo dotar al sector mezcalero de un andamiaje jurídico más sólido, que permita fortalecer la sostenibilidad, la trazabilidad y el desarrollo económico de la industria. En un contexto en el que el mezcal ha adquirido una relevancia estratégica tanto para la identidad cultural de Michoacán como para su economía.

Reformas para la Creación del Consejo Michoacano del Mezcal

Uno de los ejes principales de la reforma es la creación del Consejo Michoacano del Mezcal, que será una entidad con mayor fortaleza orgánica y autonomía técnica. Este nuevo consejo se enfocará en proporcionar asesoría y apoyo a los productores para la certificación de vinatas y promover la creación de un Padrón Estatal de Productores Certificados, que permita tener un registro confiable de todos los actores dentro de la cadena productiva del mezcal.

Compromiso con el Desarrollo Sostenible del Mezcal Michoacano

El diputado Hugo Rangel destacó que esta iniciativa busca colocar nuevamente al mezcal michoacano en el centro del debate estatal, ratificando su compromiso con el desarrollo sostenible de la industria. “La llamada ´ola del mezcal´ avanza con firmeza, buscando no solo preservar la tradición de los maestros mezcaleros, sino también posicionar a Michoacán como referente en la producción de destilados de alta calidad, con un modelo competitivo en los mercados nacionales e internacionales”, enfatizó.

Con esta reforma, el sector mezcalero de Michoacán se prepara para dar un paso más hacia su consolidación como una industria sostenible y próspera, que beneficie tanto a los productores como a las comunidades que dependen de esta tradición ancestral.