Penjamillo, Michoacán, 3 de enero de 2026.- Productores agrícolas y habitantes de comunidades rurales de Penjamillo y Numarán ya cuentan con una carretera rehabilitada que mejora la movilidad diaria y la salida de granos de la región, tras la conclusión de 6.5 kilómetros del tramo San José de Rábago–Vado Blanco.

La obra fue inaugurada por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, quien subrayó el papel de estas vías para la actividad productiva del estado.

“Las carreteras son muy importantes para Michoacán, como esta, porque son las venas que le dan viabilidad, movilidad y tránsito a nuestra producción agropecuaria”, expresó durante el evento.

Menor tiempo y mayor conectividad rural

El tramo rehabilitado conecta comunidades de Penjamillo y Numarán, una zona donde el traslado de granos y productos del campo forma parte de la rutina diaria de decenas de familias. Con la nueva carpeta asfáltica, los recorridos son más rápidos y seguros, lo que impacta directamente en costos de transporte y tiempos de entrega.

En este contexto, el mandatario estatal destacó que Michoacán mantiene liderazgo nacional en la producción de berries y aguacate, y que caminos como este permiten que la cosecha llegue en mejores condiciones a los centros de distribución. También señaló que la carretera acorta los tiempos de traslado de los granos que se producen en la región, considerada una de las más productivas del país.

La rehabilitación tuvo una inversión de 24.2 millones de pesos, provenientes en su totalidad de recursos estatales, y forma parte de un esquema más amplio de mejora de la red carretera en distintos puntos de la entidad.

Obras sin deuda y continuidad regional

Durante el acto, el secretario de Comunicaciones y Obras Públicas, Rogelio Zarazúa Sánchez, resaltó que las obras carreteras se ejecutan sin endeudamiento y con un avance sostenido en infraestructura vial. Además, se recordó que desde el inicio de la actual administración se han rehabilitado tramos estratégicos, como el Cuitzeo–Zináparo, donde se intervinieron más de 120 kilómetros.

A la inauguración asistieron autoridades municipales de Penjamillo y Numarán, legisladores locales, representantes del sector de la construcción y habitantes de comunidades como Vado Blanco, quienes ahora cuentan con una vía más funcional para sus actividades productivas y cotidianas.

En los próximos meses se prevé que continúen las intervenciones en carreteras estatales, especialmente en regiones agrícolas donde la conectividad es clave para la economía local.