Morelia, Michoacán, 17 de noviembre de 2025. — La investigadora Fátima Gregorio Cipriano, de El Colegio de Michoacán, presenta un análisis profundo sobre la identidad, los roles de género y los desafíos que viven las mujeres jóvenes en las comunidades p’urhépecha. Su investigación, titulada “Ser joven–mujer–en las comunidades p’urhépecha”, coloca en el centro las voces y experiencias de las nuevas generaciones.

El estudio describe cómo la juventud y el género se entrelazan con la estructura social y cultural de los pueblos p’urhépecha. La etapa de uasti —ser joven mujer— inicia alrededor de los 14 años, cuando comienzan responsabilidades domésticas, comunitarias y de aprendizaje de roles femeninos. Este periodo concluye tradicionalmente con el matrimonio.

Mandatos, tareas y roles diferenciados

Durante esta etapa, las jóvenes realizan actividades como la preparación de alimentos, la participación en rituales y el apoyo en tareas comunitarias. Gregorio Cipriano señala que estos mandatos contrastan con los de los uasti t’upari (jóvenes hombres), quienes asumen labores públicas y funciones proveedoras.

Espacios que moldean identidades

La autora identifica espacios clave de socialización, como las mayordomías, el carnaval y las fiestas patronales. En ellos se refuerzan los roles de género y se consolida la importancia de la virginidad como símbolo que marca el paso hacia el matrimonio, un elemento que sigue influyendo en la valoración social de las mujeres jóvenes.

Transformaciones y tensiones contemporáneas

A pesar de las tradiciones, la realidad de las jóvenes p’urhépecha está cambiando. El acceso a la educación, nuevas formas de relacionarse, el ejercicio de la sexualidad fuera del matrimonio y la migración están redefiniendo lo que significa ser uasti en el presente. Sin embargo, persisten controles sociales, estigmas y desigualdades que limitan su libertad.

Agencia y retos en un contexto de cambio

Según el análisis, las jóvenes indígenas han logrado abrir espacios de participación y cuestionamiento dentro de sus comunidades. Aun así, continúan enfrentando vulnerabilidades emocionales, sociales y sexuales. Comprender estos procesos permite reconocer la convivencia dinámica entre tradición, resistencia y transformación en los pueblos originarios.

Un aporte desde la mirada comunitaria

El artículo forma parte de la última edición de La Jornada del Campo y resalta el papel de las jóvenes indígenas en la vida comunitaria. Su voz refleja un presente que honra las raíces, cuestiona los mandatos y construye caminos de autonomía en un Michoacán que sigue cambiando.