Ciudad de México, 19 de septiembre de 2024.- En una solemne ceremonia de memoria y respeto, el presidente Andrés Manuel López Obrador encabezó esta mañana el izamiento a media asta de la bandera monumental en la Plaza de la Constitución, conmemorando a las víctimas de los sismos del 19 de septiembre de 1985 y de 2017.

A las 7:15 horas, el presidente López Obrador, acompañado de la presidenta electa Claudia Sheinbaum Pardo, y otros altos funcionarios, salió de Palacio Nacional y se dirigió al Zócalo para participar en el acto solemne. Frente al lábaro patrio, el mandatario guardó un minuto de silencio, mientras la Banda de Guerra de la Secretaría de la Defensa Nacional interpretaba el Toque de Silencio, en honor a las personas que perdieron la vida en ambos desastres naturales.

Entre los asistentes se encontraban la secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde Luján; la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez Velázquez; el secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval González; el secretario de Marina, José Rafael Ojeda Durán; la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa; el comandante de la Guardia Nacional, David Córdova Campos; el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Martí Batres Guadarrama; y el presidente nacional de la Cruz Roja Mexicana, Carlos Freaner Figueroa.

En su conferencia de prensa matutina, el presidente López Obrador expresó su pesar: “Hoy, 19 de septiembre, recordamos con tristeza que los dos sismos, el de 1985 y el de 2017, ocurrieron en el mismo día. Es un momento de reflexión y recuerdo para honrar a las víctimas y fortalecer nuestro compromiso con la prevención y respuesta ante desastres.”

Los sismos del 19 de septiembre han marcado profundamente la historia de México. El primero, ocurrido en 1985, con una magnitud de 8.1, devastó gran parte de la Ciudad de México, causando la muerte de miles de personas y el colapso de más de 400 edificios. Este desastre llevó a la creación del Sistema Nacional de Protección Civil y a una mayor preparación en la respuesta ante emergencias.

El segundo sismo, de magnitud 7.1, ocurrió en 2017 y también impactó severamente la Ciudad de México y estados cercanos. El saldo fue de más de 200 fallecidos y múltiples daños en infraestructura, poniendo a prueba los avances en prevención y respuesta que se habían implementado desde 1985. Ambos eventos no solo representan momentos de gran sufrimiento, sino también la capacidad de resiliencia y solidaridad de la sociedad mexicana, que se une en el recuerdo y la reconstrucción.

A través de este homenaje, la nación se une en un acto de solidaridad y recuerdo, evocando el dolor y la valentía de quienes enfrentaron la devastación. Los sismos de 1985 y 2017 no solo dejaron un saldo trágico en vidas humanas, sino también en la memoria colectiva de los mexicanos. Cada año, en esta fecha, reafirmamos nuestra determinación de construir un país más resiliente, aprendiendo de la tragedia para proteger a las futuras generaciones. Hoy, con respeto y empatía, extendemos nuestro apoyo a las familias afectadas y a todos aquellos que trabajan incansablemente en la prevención y respuesta a emergencias.