Morelia, Michoacán, 7 de julio de 2025.- Con la conclusión del tercer ciclo escolar completo e ininterrumpido, Michoacán alcanza un nuevo hito en materia educativa. Más de un millón 267 mil estudiantes y 50 mil docentes participaron en una transformación estructural que ha sentado las bases para una educación de calidad, informó Gabriela Molina, secretaria de Educación del estado.
En conferencia de prensa encabezada por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, la titular de la SEE destacó que este logro no solo es administrativo, sino el reflejo de un “compromiso inquebrantable con el futuro de Michoacán”. Molina detalló los cuatro ejes consolidados: fortalecimiento pedagógico, justicia laboral, rectoría de la educación y desarrollo institucional.
“Este tercer ciclo completo marca un antes y un después”, afirmó la secretaria. “Hemos implementado más de 16 mil acciones en beneficio del magisterio, garantizando derechos laborales y bienestar, con transparencia y combate a la corrupción”.
Cuatro ejes para la transformación educativa
Entre las estrategias más relevantes se encuentran:
Impulso pedagógico y formación continua: más de 50 mil docentes han recibido capacitación para mejorar los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Justicia laboral: se ejecutaron más de 16 mil acciones para dignificar la labor docente.
Rectoría educativa sólida: se prioriza la calidad y equidad en el sistema escolar.
Fortalecimiento institucional: mejoras en infraestructura, equipamiento y recursos escolares.
“Gracias a un calendario de 180 días efectivos, Michoacán logra por tercera vez consecutiva un ciclo escolar completo, estableciendo un modelo de estabilidad en el país”, señaló Molina.
Contexto nacional: Michoacán, referente en continuidad escolar
En contraste con otras entidades donde las suspensiones de clases por conflictos o falta de recursos son recurrentes, Michoacán se posiciona como ejemplo nacional. El avance en materia educativa se da tras décadas marcadas por conflictos sindicales y rezago escolar.
La administración estatal reafirma que la educación es el pilar del desarrollo social. El cierre de este ciclo escolar representa una plataforma para consolidar políticas públicas de largo alcance y preparar a las futuras generaciones con herramientas sólidas para enfrentar los retos del siglo XXI.
