Morelia, Michoacán, 13 de diciembre de 2025.– La Auditoría Superior de Michoacán (ASM) cerró el ejercicio 2024-2025 como una institución en transformación, consolidando un modelo preventivo de fiscalización enfocado en la integridad, la transparencia y el acompañamiento institucional, según informó su titular, Marco Antonio Bravo Pantoja.

Durante un balance anual, Bravo Pantoja destacó que la ASM fortaleció sus acciones preventivas y de orientación directa con las entidades fiscalizadas, en especial con los municipios. Esto permitió mejorar los controles internos, la ejecución de obras públicas y el cumplimiento normativo.

“La fiscalización ya no la entendemos solo como detección de irregularidades, sino como un acompañamiento institucional para poder evitarlas”, puntualizó el Auditor Superior.

Coordinación institucional y auditorías con enfoque territorial

Uno de los pilares del nuevo modelo fue la colaboración interinstitucional con organismos clave en el combate a la corrupción y la gestión pública. Entre ellos, la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, la Secretaría de Contraloría (SECOEM), el Poder Judicial, la Universidad Michoacana y la Auditoría Superior de la Federación.

Asimismo, la ASM impulsó auditorías con enfoque territorial, lo que permitió realizar revisiones más objetivas y adaptadas a las realidades operativas de cada región. Este proceso se apoyó en la digitalización de controles, la modernización de procesos y la certificación en normas de Gestión de Calidad y Antisoborno.

“La Auditoría funciona como un solo cuerpo y tenemos brazos que la hacen fuerte, como las Auditorías Especiales de Normatividad, Fiscalización Estatal y Fiscalización Municipal”, expresó Bravo Pantoja.

Proyecciones para 2026: comunidades indígenas y mayor innovación

De cara a 2026, la ASM prevé continuar el diálogo con comunidades con autogobierno para armonizar lineamientos e informes conforme al artículo 2º de la Constitución y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

La agenda también incluye mayor profesionalización del personal, fortalecimiento de capacidades técnicas y expansión territorial.

“La lucha contra la corrupción no se gana solo sancionando, se gana construyendo instituciones fuertes y servidores públicos con valores”, subrayó Bravo Pantoja.

Con estas acciones, la ASM busca consolidarse como un órgano fiscalizador no solo correctivo, sino formativo, centrado en prevenir antes que sancionar, y en construir una administración pública más íntegra y eficaz en Michoacán.