La columna de Myriam Martínez expone cómo los incendios forestales en Michoacán han dejado de ser estacionales para convertirse en una crisis ambiental alimentada tanto por el cambio climático como por intereses humanos. Más allá del daño ecológico, la autora subraya la necesidad urgente de una conciencia colectiva y rinde homenaje a los brigadistas forestales, cuya valentía contrasta con la indiferencia social.
