Nahuatzen, Michoacán, 30 de diciembre de 2025.- La comunidad indígena de Sevina, en el municipio de Nahuatzen, dio un paso clave para el cuidado del agua y la salud pública con la puesta en marcha de una planta de tratamiento de aguas residuales que permitirá sanear el 100 por ciento del recurso que se genera en la localidad.
La obra fue inaugurada por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y representa un proyecto construido de manera conjunta entre la federación, el estado y la propia comunidad, con una inversión total de 11 millones de pesos, bajo un esquema que involucró directamente a la población con autogobierno.
Una deuda histórica con la comunidad
La planta pone fin a un rezago que se arrastraba desde hace más de una década. En 2012, se habían destinado recursos para una obra similar que nunca se concretó, situación que dejó a Sevina sin un sistema funcional de saneamiento.
En este nuevo proyecto, autoridades y comunidad acordaron un modelo distinto, tanto en el uso de recursos como en el diseño técnico, lo que permitió reducir costos y concluir la infraestructura que hoy ya está en operación.
Agua limpia y reutilizable
El sistema cuenta con paneles solares para disminuir el consumo de energía eléctrica y opera mediante lagunas de oxidación, lo que reduce los costos de mantenimiento y la hace sustentable a largo plazo.
De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua, el agua tratada podrá reutilizarse para el riego de hasta 50 hectáreas, lo que abre una alternativa para actividades productivas sin afectar fuentes naturales.
Más capacidad y beneficio directo
La Comisión Estatal del Agua y Gestión de Cuencas detalló que con esta infraestructura la capacidad de tratamiento en Sevina pasará de cinco a 15 litros por segundo, beneficiando de manera directa a las familias de la comunidad indígena.
Este aumento no solo reduce la contaminación de suelos y cuerpos de agua, sino que también mejora las condiciones sanitarias y ambientales en la zona.
Autonomía y servicios básicos
Autoridades comunales señalaron que la planta es un ejemplo de cómo el autogobierno indígena puede gestionar obras estratégicas cuando existe coordinación institucional y participación directa de la población.
El proyecto se suma a otros esfuerzos en comunidades originarias de la Meseta Purépecha, donde el acceso al agua limpia y el saneamiento siguen siendo uno de los principales retos.
Lo que sigue
En los próximos meses se dará seguimiento a la operación de la planta y a los esquemas de reutilización del agua tratada, con el objetivo de asegurar su funcionamiento continuo y el aprovechamiento productivo del recurso, en beneficio directo de Sevina y su entorno.
