Morelia, Michoacán, 4 de enero de 2026.- La construcción y rehabilitación de plantas de tratamiento de aguas residuales en distintas regiones de Michoacán ha comenzado a reflejarse en una reducción de contaminación y menores riesgos a la salud pública, principalmente en comunidades cercanas a ríos, lagos y zonas habitacionales.

De acuerdo con la Comisión Estatal del Agua y Gestión de Cuencas, estas obras permiten sanear el agua antes de su descarga, evitando que residuos sin tratamiento lleguen a cuerpos de agua o áreas pobladas, donde suelen convertirse en focos de infección.

Menos enfermedades y recuperación de ecosistemas

La directora del organismo, Olivia Cazares Arreola, explicó que el tratamiento adecuado de aguas residuales disminuye la presencia de bacterias, virus y contaminantes que pueden provocar enfermedades gastrointestinales, de la piel y respiratorias, especialmente en niñas, niños y adultos mayores.

Además del impacto sanitario, el saneamiento contribuye a la recuperación de ríos y lagos, favoreciendo la conservación de la biodiversidad y el equilibrio ambiental. Estos cuerpos de agua son clave para actividades agrícolas, recreativas y culturales en varias regiones del estado.

Otro de los beneficios es el reúso del agua tratada para riego agrícola, áreas verdes y servicios urbanos, lo que permite un mejor aprovechamiento del recurso hídrico en zonas donde el acceso al agua es limitado o irregular.

Las acciones de saneamiento forman parte de una estrategia estatal para mejorar la infraestructura hídrica sin descuidar el impacto social y ambiental, con efectos directos en la vida cotidiana de las comunidades que históricamente han convivido con aguas contaminadas.