• Presentan decálogo para evitar retrocesos y asegurar representación justa

Ciudad de México, 7 de enero de 2026.- Ante el debate que se avecina en el Congreso de la Unión, la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, afirmó que cualquier reforma político-electoral debe fortalecer la democracia, asegurar que cada voto cuente y garantizar una representación justa y proporcional para la ciudadanía.

La legisladora advirtió que una modificación mal planteada en materia electoral puede generar efectos negativos de largo plazo. Señaló que el impacto de estas decisiones no solo alcanza al presente, sino a varias generaciones.

En este contexto, presentó un Decálogo de Principios para la Reforma Político-Electoral, con el objetivo de corregir distorsiones, reforzar la equidad en la contienda y colocar la voluntad ciudadana en el centro del sistema democrático.

Decálogo para una reforma con equidad y democracia

Entre los puntos expuestos, destacó que las reglas electorales deben ser iguales para todas las fuerzas políticas y que ninguna pueda fungir como juez y parte. También subrayó la necesidad de evitar la sobrerrepresentación y asegurar que todos los votos tengan el mismo valor.

La diputada señaló que las autoridades electorales deben actuar con imparcialidad e independencia, y que los gobiernos no deben usar recursos públicos para favorecer candidaturas. Añadió que la democracia no puede coexistir con la infiltración del crimen organizado en procesos electorales.

El decálogo también plantea garantizar la permanencia del Servicio Profesional Electoral, establecer reglas claras para coaliciones, proteger los programas sociales de cualquier uso electoral y mantener el financiamiento público como barrera frente a recursos ilícitos.

López Rabadán consideró indispensable construir mayorías legítimas que fortalezcan la gobernabilidad democrática, incluso mediante mecanismos como la segunda vuelta electoral, para asegurar gobiernos con respaldo ciudadano.

Finalmente, hizo un llamado a que el debate legislativo se conduzca con responsabilidad, consenso y visión de Estado. Reiteró que una reforma electoral debe servir para fortalecer la democracia y no para provocar retrocesos históricos.