Morelia, Michoacán; 19 de noviembre de 2025.- En Michoacán, ahora tanto mujeres como hombres podrán acceder legalmente a una compensación económica tras la disolución del matrimonio, concubinato o por fallecimiento de su pareja, cuando se compruebe que asumieron las labores del hogar sin haber recibido remuneración.
La medida fue aprobada por el Congreso del Estado en sesión extraordinaria, mediante una reforma al Código Familiar y al Código Civil, ambos de Michoacán. El nuevo marco legal busca garantizar condiciones equitativas y el reconocimiento del trabajo doméstico no remunerado como factor económico relevante en la vida familiar.
El texto reformado señala que el juez podrá dictar medidas compensatorias si identifica desigualdades estructurales derivadas de roles de género, embarazo, maternidad o cuidado de personas, en detrimento de quien se dedicó a esas tareas, limitando su desarrollo profesional o económico.
Indemnización por doble jornada y protección sucesoria
Una de las novedades más relevantes es la posibilidad de solicitar una indemnización proporcional al valor de los bienes adquiridos durante el matrimonio. Esto aplicará cuando una de las partes haya desempeñado una doble jornada: trabajo remunerado y labores domésticas o de cuidado.
En caso de fallecimiento, la ley estipula que el cónyuge sobreviviente podrá recibir hasta el 50% del valor de la herencia, antes de ser distribuida entre los descendientes, si se demuestra que se dedicó preponderantemente al cuidado del hogar y no acumuló bienes propios en proporción similar a los del difunto.
Además, se establece que tanto la concubina como el concubinario podrán heredarse mutuamente, aplicándose las mismas reglas que para el cónyuge, siempre que no exista un testamento que disponga lo contrario.
Cambios sociales reflejados en la ley
Con estas modificaciones, el Congreso de Michoacán busca reconocer los nuevos modelos familiares, donde las responsabilidades domésticas son compartidas y negociadas de forma diversa. Según se expuso en la sesión legislativa, el objetivo es evitar la reproducción de estereotipos de género y garantizar la autonomía económica de quienes asumen tareas de cuidado.
“Estas reformas son un avance hacia la igualdad sustantiva, al reconocer que el trabajo doméstico no remunerado también es generador de valor y merece protección jurídica”, se concluyó durante la discusión parlamentaria.
