Moscú, 5 de febrero de 2025.– El gobierno de Rusia ha anunciado hace un par de días, la autorización para que México, Argentina y otros cinco países se sumen a su mercado de divisas y derivados financieros, una medida que refuerza la apertura económica de Rusia hacia naciones “amistosas y neutrales”. Con esta decisión, la lista de países con acceso a este mercado se amplía a 40, según informó el gobierno ruso en su página web oficial.
Hasta el momento, solo Brasil, Cuba y Venezuela representaban a América Latina en este esquema financiero. Sin embargo, con la incorporación de México y Argentina, más países de la región podrán beneficiarse de esta nueva fase de apertura económica que comenzó en septiembre de 2023.
Objetivos de la medida
El gobierno ruso ha señalado que esta decisión tiene varios objetivos clave:
- Incrementar la eficacia del mecanismo de conversión directa entre las monedas nacionales de países considerados amigos y neutrales, promoviendo un intercambio económico más directo y menos dependiente de divisas extranjeras.
- Facilitar la formación de cotizaciones directas del rublo, favoreciendo los pagos en monedas locales y reduciendo la dependencia de monedas extranjeras.
- Fortalecer la cooperación económica y financiera entre Rusia y países que no están alineados con las sanciones económicas impuestas por Occidente, diversificando así sus fuentes de comercio y pagos internacionales.
Nuevos países autorizados
Además de México y Argentina, las instituciones financieras de los siguientes países también han sido autorizadas para participar en el mercado de divisas ruso:
- Camboya
- Etiopía
- Laos
- Nigeria
- Túnez
Esta expansión permitirá que estos países establezcan una relación comercial y financiera más estrecha con Rusia, en un contexto global marcado por las sanciones y restricciones económicas de Occidente.
Impacto en la economía internacional
Con esta medida, Rusia refuerza su estrategia de fortalecer alianzas económicas con países que no se alinean con las sanciones occidentales. Al expandir su mercado financiero, Rusia busca reducir la dependencia de divisas tradicionales como el dólar y el euro, diversificando así sus fuentes de comercio y pagos internacionales. Esta apertura representa una oportunidad significativa para las economías de los países incluidos, al abrir nuevas vías de intercambio económico y financiero.
Con este paso, Rusia sigue consolidando su posición en el escenario económico global, buscando crear un sistema financiero alternativo y expandido en el que las economías emergentes y neutrales jueguen un papel cada vez más relevante.
