En  la conferencia de prensa del día de hoy, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó la nueva Secretaría Anticorrupción y de Buen Gobierno, encabezada por Raquel Buenrostro, cuyo objetivo principal será combatir la corrupción desde una perspectiva preventiva y mejorar la transparencia gubernamental. Este organismo reemplaza a la anterior Secretaría de la Función Pública, lo que marca un cambio significativo en la estructura administrativa del gobierno federal.

Sheinbaum destacó la importancia de este nuevo órgano, afirmando que es parte fundamental de la consolidación de la Cuarta Transformación, al enfocarse en garantizar que el gobierno sirva directamente al pueblo mexicano y no a los intereses de las élites económicas.

Una nueva visión de gobierno

Raquel Buenrostro explicó que la creación de la Secretaría surge de la necesidad de separar los intereses económicos del poder político. “Queremos que el gobierno esté siempre al servicio del pueblo, no de los más ricos”, afirmó. Además, resaltó la importancia de la comunicación directa con la ciudadanía, a través de la cual se busca mantener una mayor transparencia, como se ha venido haciendo desde la presidencia con las conferencias matutinas.

 

Medidas contra la corrupción

Entre las primeras estrategias destacadas por Buenrostro para combatir la corrupción se mencionó la entrega directa de apoyos sociales, eliminando intermediarios que solían aprovecharse del sistema para obtener comisiones. Este modelo ha permitido que más recursos lleguen a quienes más los necesitan, sin desvíos ni corrupción.

Asimismo, se enfatizó la eliminación de la condonación de impuestos a las grandes fortunas, una práctica que en administraciones anteriores beneficiaba a los sectores más poderosos, mientras que ahora todos los contribuyentes, sin importar su tamaño, deben cumplir con sus obligaciones fiscales bajo las mismas reglas.

 

Impacto y resultados positivos

Buenrostro también compartió resultados positivos derivados de estas políticas. La percepción de actos de corrupción en trámites gubernamentales ha disminuido un 11%, y la percepción de la ciudadanía sobre la transparencia en los procesos administrativos ha mejorado significativamente. Estas cifras representan una reducción histórica, subrayando el impacto que la lucha contra la corrupción ha tenido en la confianza de los ciudadanos.

 

Nueva misión de la Secretaría

La Secretaría Anticorrupción y de Buen Gobierno busca, además, consolidar una administración pública más moderna y eficiente. Buenrostro detalló que la estrategia incluye dignificar el servicio público y capacitar a los funcionarios para desarrollar una vocación orientada al bienestar del pueblo. También se apoyará en la digitalización de los procesos administrativos, lo que ayudará a minimizar la tentación de corrupción al reducir el contacto humano en trámites y decisiones clave.

Con la creación de la Secretaría Anticorrupción y de Buen Gobierno, el gobierno de Sheinbaum reafirma su compromiso de erradicar la corrupción y trabajar por un México más justo y equitativo. Esta nueva institución es vista como una herramienta crucial para garantizar que los recursos públicos sean utilizados de manera transparente y eficiente, siempre en beneficio del pueblo mexicano.