Ciudad de México, 27 de noviembre de 2025.– La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió este lunes la propuesta de reforma a la Ley General de Aguas, al denunciar prácticas de acaparamiento del recurso por parte de particulares que han convertido concesiones para uso agrícola en negocios millonarios con municipios.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum Pardo aseguró que algunos concesionarios venden agua concesionada a gobiernos municipales, generando utilidades anuales de hasta 300 millones de pesos, lo que calificó como una violación al estado de derecho. “No a los privilegios, sí a la ley y al estado de derecho”, remarcó.
Reforma a debate en San Lázaro
La propuesta de reforma será discutida en los próximos días en la Cámara de Diputados, según confirmó el titular de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales, quien acusó que los principales opositores al proyecto son quienes, “al amparo del poder político y económico, han acaparado grandes cantidades de agua”.
Morales señaló que la reforma busca corregir un sistema permisivo que permitió desviar agua destinada a riego agrícola hacia parques industriales, campos de golf y desarrollos inmobiliarios, sin control estatal.
“Campañas de desinformación”: Sheinbaum
La mandataria federal también arremetió contra sectores que, según dijo, buscan “generar la idea de que hay caos” con el objetivo de mantener sus privilegios. “Están muy preocupados y generan campañas de desinformación”, advirtió.
En respuesta a los señalamientos de que la ley impediría la transmisión de concesiones dentro de núcleos agrarios o familiares, Sheinbaum aclaró que los derechos de los ejidatarios no se verán afectados, y que podrán seguir cediendo los pozos en sus parcelas a sus hijos.
“Eso de que un ejidatario no va a poder ceder esa agua a sus hijos es falso. Claro que se puede hacer, pero ese acaparamiento ya no”, puntualizó.
Acusaciones por uso indebido de concesiones
La presidenta también cuestionó que existan agricultores con concesiones para riego que no pagan lo que marca la ley ni usan el recurso con fines productivos, sino que lo comercializan con ayuntamientos. “Entonces ves en sus carrazos y camionetotas a los agricultores de algunos distritos de riego, porque ganan al año 300 millones de pesos por venderle agua a un municipio. Eso no puede ser.”
“Nosotros llegamos a transformar la vida pública para todas y todos los mexicanos, en particular para el que menos tiene”, concluyó Sheinbaum.
