Washington, 7 de febrero de 2025. La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado su estrategia contra el crimen organizado internacional, con el objetivo de lograr su eliminación total.
La Fiscalía General de Estados Unidos, encabezada por Pan Bondi, emitió un memorando en el que se refuerza la estrategia de seguridad contra los principales cárteles, incluyendo el Cártel de Sinaloa y el Cártel de Jalisco Nueva Generación. Esta acción forma parte de un plan más amplio de Trump para combatir el narcotráfico y la migración, coordinando esfuerzos entre distintas agencias de seguridad.
La designación de estos grupos como organizaciones terroristas permite la intervención del ejército de Estados Unidos, que anteriormente actuaba únicamente a través de la DEA. El gobierno estadounidense acusa a estos cárteles de ser responsables de la crisis del fentanilo, sustancia que ha causado la muerte de miles de personas en el país. Además, se ha anunciado la posibilidad de aplicar la pena de muerte a integrantes del crimen organizado como parte de esta nueva estrategia.
El Departamento de Justicia ha reasignado recursos para centrarse en la persecución de cárteles y pandillas internacionales. Como parte de esta política, se ha disuelto la fuerza de tarea KlectoCapture, que ant
eriormente se enfocaba en operativos de detención, para dar paso a una ofensiva más agresiva contra el crimen organizado en América Latina.

Este anuncio podría tener implicaciones directas en la relación bilateral con México y generar una respuesta del gobierno de Claudia Sheinbaum sobre la cooperación en materia de seguridad con Estados Unidos.
