Anchorage (EE. UU.), 15 de agosto de 2025.- Los presidentes de Estados Unidos y Rusia, Donald Trump y Vladímir Putin, sostienen desde hace más de dos horas y media una reunión a puerta cerrada en la base aérea de Elmendorf-Richardson, en Anchorage (Alaska), en un intento por alcanzar una tregua en el conflicto armado en Ucrania.

La cumbre, de carácter reservado, fue convocada como parte de un nuevo esfuerzo diplomático liderado por Washington y Moscú para frenar la escalada de tensiones en Europa del Este. El encuentro ha sido calificado como “inédito” por analistas internacionales debido a la elección del lugar y al simbolismo que representa la visita de Putin al estado de Alaska, territorio que fue colonia rusa hasta 1867 y tiene fuerte carga histórica en la relación bilateral.

Reunión trilateral con principales asesores

Durante esta primera fase de la cumbre, Trump está acompañado por su secretario de Estado, Marco Rubio, y el mediador especial con el Kremlin, Steve Witkoff. Por parte del Kremlin, acompañan a Putin el canciller Serguéi Lavrov y el asesor presidencial Yuri Ushakov.

Está previsto que al término de esta reunión inicial, ambas partes participen en un almuerzo con las delegaciones ampliadas. La comitiva estadounidense incluye al secretario del Tesoro, Scott Bessent; al secretario de Defensa, Pete Hegseth; y a la jefa de gabinete, Susie Wiles. Por el lado ruso se integrarán el ministro de Defensa, Andréi Beloúsov, el de Finanzas, Antón Siluanov, y el responsable de relaciones económicas exteriores, Kiril Dmitriev.

Una bienvenida cargada de gestos simbólicos

Putin fue recibido personalmente por Trump con una alfombra roja en la pista de la base aérea, tras un vuelo escoltado por cazas F-35 estadounidenses. A su llegada, el presidente ruso fue flanqueado por F-22 y pudo observar la presencia de bombarderos estratégicos B-2, una demostración tácita de la importancia estratégica de la zona.

Luego del saludo, ambos mandatarios se trasladaron juntos en el vehículo presidencial blindado, “La Bestia”, y posaron frente a un cartel con el lema “Persiguiendo la Paz”, lema central de esta cumbre.

Contexto y repercusión internacional

Esta es la primera visita de Putin a Estados Unidos desde 2015, cuando se reunió con el entonces presidente Barack Obama. La elección de Alaska como sede del encuentro ha generado repercusión internacional, no solo por su carga simbólica, sino también por la intención de transmitir un mensaje de distensión desde una antigua frontera de la Guerra Fría.

La comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de esta cumbre, que podría marcar un giro en el conflicto ucraniano, el cual lleva más de una década sin una resolución duradera. Se espera que tras la reunión, ambos líderes ofrezcan una rueda de prensa conjunta.