Ebrard negocia con EE. UU. reducir aranceles a autos y acero
Ciudad de México, 2 de septiembre de 2026.- El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, se reunió con el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, para discutir los aranceles aplicados a automóviles, acero y aluminio, en una negociación que avanza paralelamente a las conversaciones comerciales entre ambos países.
El encuentro se realizó en Carolina del Norte durante una reunión internacional del G20 y confirma que México mantiene entre sus prioridades reducir los gravámenes que afectan a sectores altamente integrados en América del Norte.
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La Secretaría de Economía ya había establecido oficialmente que México busca reducir el arancel a vehículos y disminuir el 50% aplicado al acero, al considerar que esas medidas deterioran la competitividad regional.
México busca un trato más favorable para autos
Ebrard ha señalado que México considera injustificado mantener un arancel de 25% en determinados vehículos cuando otros socios comerciales de Estados Unidos enfrentan tasas inferiores.
La posición mexicana consiste en aprovechar el elevado contenido estadounidense dentro de la producción automotriz mexicana como argumento para obtener condiciones más favorables.
El sector automotriz opera mediante cadenas regionales donde componentes y materiales cruzan varias veces la frontera antes de convertirse en un vehículo terminado.
Por ello, un incremento arancelario puede afectar no solo al productor exportador, sino también a proveedores estadounidenses y al precio final.
Acero enfrenta un arancel de 50%
En acero y aluminio, México también busca modificaciones.
Ebrard ha señalado oficialmente que el arancel de 50% al acero es demasiado elevado y ha planteado que México reciba un tratamiento acorde con su integración productiva y comercial con Estados Unidos.
La Secretaría de Economía sostiene, además, que Estados Unidos mantiene un superávit en su comercio de acero con México, argumento utilizado por el Gobierno mexicano para cuestionar la justificación de la tarifa.
Las negociaciones se conectan con el T-MEC
México y Estados Unidos ya habían acordado una nueva ronda de conversaciones comerciales para septiembre.
En julio, ambos gobiernos informaron oficialmente que entre los asuntos de negociación estaban acero, aluminio, automóviles, cadenas de suministro y manufactura en América del Norte.
La discusión arancelaria y la revisión del T-MEC están relacionadas, pero no son exactamente el mismo procedimiento.
Algunas tarifas estadounidenses derivan de mecanismos como la Sección 232, que puede operar al margen de las preferencias generales del tratado.
¿Por qué importa a Michoacán?
La negociación tiene implicaciones potenciales para Michoacán por su papel logístico e industrial.
El Puerto de Lázaro Cárdenas es uno de los principales puntos de entrada y salida de mercancías del Pacífico mexicano y mantiene conexiones ferroviarias y carreteras con el Bajío y con los mercados de Norteamérica.
Además, el desarrollo del Parque Bajío en Zinapécuaro busca aprovechar precisamente esa conectividad entre el puerto, la red ferroviaria de CPKC, el centro del país, Estados Unidos y Canadá.
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Cambios en aranceles de automóviles, acero o aluminio pueden modificar costos, decisiones de inversión, movimientos de carga y cadenas de suministro.
Eso no implica automáticamente una afectación positiva o negativa para Michoacán: dependerá del acuerdo final y de los sectores específicos involucrados.






