EE.UU. advierte que politizar la lucha contra los cárteles puede afectar la cooperación con México
Ciudad de México, 2 de junio de 2026.- La relación entre México y Estados Unidos atraviesa un nuevo momento de tensión luego de que el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, afirmara que politizar el combate contra los cárteles del narcotráfico representa una “oportunidad perdida” para fortalecer la cooperación bilateral en materia de seguridad. La declaración ocurre en medio de un intercambio de posturas entre ambos gobiernos sobre el combate al crimen organizado y las recientes acusaciones judiciales presentadas en territorio estadounidense contra políticos mexicanos presuntamente vinculados con grupos criminales.
Las declaraciones del diplomático estadounidense se producen después de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, denunciara lo que considera intentos de injerencia extranjera en asuntos internos del país y advirtiera sobre posibles impactos políticos derivados de investigaciones y acusaciones impulsadas desde Estados Unidos.
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La mandataria ha señalado que existen campañas provenientes de sectores políticos y mediáticos estadounidenses que buscan influir en el escenario político mexicano rumbo a las elecciones de 2027. Posteriormente, aclaró que no considera al presidente Donald Trump como el principal impulsor de dichas acciones.
Cooperación en seguridad bajo presión
La controversia se desarrolla en un contexto marcado por una mayor presión de Washington para intensificar acciones contra organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico. Durante las últimas semanas, autoridades estadounidenses han reiterado que continuarán presentando procesos judiciales contra funcionarios mexicanos que presuntamente mantengan vínculos con cárteles de la droga.
Al mismo tiempo, la administración estadounidense ha endurecido su discurso sobre la seguridad fronteriza y el combate a los grupos criminales transnacionales, mientras mantiene exigencias relacionadas con extradiciones y operativos contra organizaciones delictivas.
Debate sobre soberanía e intervención
Las diferencias entre ambos gobiernos han reavivado el debate sobre los límites de la cooperación bilateral en materia de seguridad y el respeto a la soberanía nacional.
Desde México, el Gobierno federal ha insistido en que cualquier colaboración debe realizarse dentro del marco de respeto mutuo y sin intervenciones externas en asuntos políticos internos. En respuesta a este contexto, el Congreso mexicano aprobó recientemente una reforma constitucional relacionada con posibles casos de intervención extranjera en procesos electorales.
Por su parte, funcionarios estadounidenses sostienen que la cooperación contra el narcotráfico requiere mantener los esfuerzos conjuntos alejados de disputas políticas, con el objetivo de enfrentar a organizaciones criminales que operan a ambos lados de la frontera.
Un tema clave para la relación bilateral
La seguridad y el combate al narcotráfico continúan siendo uno de los principales ejes de la relación entre México y Estados Unidos. Ambos países comparten más de 3,000 kilómetros de frontera y mantienen mecanismos permanentes de coordinación en temas de migración, comercio y seguridad.
El intercambio de declaraciones refleja las diferencias existentes sobre la forma de enfrentar a los grupos criminales, pero también la relevancia que ambos gobiernos otorgan a la cooperación bilateral en una agenda considerada estratégica para la región.




