Debaten regulación de IA en EuroLat por riesgos a menores y empleo


Ciudad de México, 26 de mayo de 2026.- La regulación de la Inteligencia Artificial (IA) y otras nuevas tecnologías centró el debate de legisladores de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EuroLat) reunidos en el Senado de la República, donde advirtieron riesgos para el empleo, la privacidad de menores y la desinformación, al tiempo que insistieron en la necesidad de crear marcos normativos que protejan derechos humanos sin frenar la innovación.

Parlamentarios integrantes de la Comisión de Asuntos Sociales, Jóvenes y Niños, Intercambios Humanos, Educación y Cultura del EuroLat discutieron los efectos que la Inteligencia Artificial ha comenzado a tener en el ámbito laboral, especialmente por el uso de algoritmos para asignar tareas, medir productividad y definir sanciones o despidos.

Lee también Diputados aplazan elección judicial a 2028; avanza reforma constitucional

La senadora Beatriz Silvia Robles Gutiérrez, de Morena, junto con integrantes de la comisión, planteó avanzar hacia una regulación que impida efectos negativos de la IA sobre las personas, particularmente en sectores vulnerables como niñas, niños y adolescentes, pero sin restringir derechos fundamentales.

EuroLat debate impacto laboral de la Inteligencia Artificial

Durante el encuentro, la parlamentaria argentina Marina Femenía sostuvo que el uso de IA en los espacios de trabajo debe sujetarse a un marco ético y transparente.

Alertó sobre prácticas de “subordinación algorítmica”, al señalar que sistemas automatizados pueden asumir funciones tradicionalmente ejercidas por empleadores, como asignar horarios, medir desempeño o incluso influir en despidos.

“La subordinación algorítmica es una falsa fachada de intermediación tecnológica con la que los sistemas algorítmicos ejercen funciones del poder de dirección del empleador”, expuso.

Desde España, Alicia Homs Ginel consideró que la tecnología debe utilizarse para fortalecer empleos de calidad y bienestar laboral, no como mecanismo de vigilancia sobre trabajadores.

En tanto, el legislador uruguayo Conrado Hernán Rodríguez Merlo afirmó que la Inteligencia Artificial representa más oportunidades que riesgos, aunque advirtió posibles afectaciones a adultos mayores que podrían quedar rezagados laboralmente por falta de familiaridad tecnológica.

Protección de menores divide posturas

El impacto de las nuevas tecnologías sobre menores de edad también fue eje de discusión.

Tanía Ramírez Hernández, directora ejecutiva de la Red por los Derechos de la Infancia en México, señaló que niñas, niños y adolescentes ya habitan entornos digitales, por lo que recomendó privilegiar prácticas responsables de uso antes que restringir el acceso a redes sociales o teléfonos inteligentes.

Además, propuso incluir a menores en los procesos de discusión sobre regulación tecnológica y fortalecer la alfabetización digital de madres, padres y cuidadores para acompañar mejor a las nuevas generaciones.

En contraste, el parlamentario croata Davor Ivi Stier advirtió que América Latina enfrenta rezagos regulatorios que podrían dejar expuestos a menores frente al ciberacoso y riesgos de privacidad, por lo que respaldó medidas como restricciones de edad para redes sociales, similares a propuestas impulsadas en Europa.

Desinformación y verificación, otro reto

La diputada federal del PRI, Ofelia Socorro Jasso Nieto, llamó a fortalecer mecanismos de verificación y combatir la desinformación, al advertir que la circulación de contenidos falsos ha incidido en fenómenos como movimientos antivacunas.

Por su parte, el parlamentario colombiano Carlos Edward Osorio Aguiar pidió a los gobiernos asumir un papel más activo frente al avance tecnológico, al considerar que no existe una fórmula única para proteger a menores de edad ante los nuevos desafíos digitales.

La discusión forma parte de los trabajos de la Comisión de Asuntos Sociales, Jóvenes y Niños, Intercambios Humanos, Educación y Cultura del EuroLat, que sesiona en el Senado mexicano para analizar desafíos comunes entre Europa y América Latina frente al avance acelerado de las nuevas tecnologías.