Amáte, empodérate, cree en tí.

Ser el amor de tú vida, no es cosa fácil, requiere replantearse el papel de tú vida, creer en tí y no dejarse derrotar.
El empoderamiento es parte de ello, implica reconocerte, con errores y virtudes, aceptarte, darte la oportunidad y luchar por la mujer que quieres ser. Amarte, sin miedo al que dirán.
Buscar en ti la fortaleza, hacer alianzas de paz, en sororidad y afidamento, apoyar a otras, educar para la igualdad y vivir con pasión…que la tarea es ardua y queda mucho que hacer.

Amiga no claudiques: Sé la directora de tú vida, la arquitecta de tú alma, que si el éxito se disfruta, de los errores se aprende.

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Con afecto a todas para todas mis aliadas.
Myriam Martínez
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